Rectificar es de sabios
Una vez evaluada tu acción de la manera mas equilibrada y justa posible, es hora de rectificar aquello que consideres que puede ser transformado.
Recuerda que no se trata de una condena, por la que tengas que imponerte un alto precio para expiar tu falta. No caigas en victimismos inútiles, ni fatalismos, que agoten tu energía.
Ni tampoco puedes o debes no concederle importancia y dejar los hechos sin enfrentar, ya que postergar tu malestar sólo provocará que acumules ideas negativas sobre tí , que minen tu autoestima y alejen el concepto de que tú, eres una persona éxitosa.
Hay una gran diferencia entre ser culpable o responsable de nuestros actos, y ese es precisamente el punto que nos aportará el equilibrio y hará decantar nuestro resultado.
En todo caso, la posible resolución debe ser siempre proporcional a la acción cometida. Quizás un simple y muy sincero “lo siento” sea bastante, o quizás puedas reparar el daño causado.
Debemos en cada acto aprender, superar y transformar, pensando en nuestros logros diarios cómo acciones exitosas que repetir y expandir en diferentes áreas de nuestras vidas.
¡Mañana aprenderemos que hacer para “archivarlo” correctamente!
Comentarios
Deja un comentario


