El día de la marmota

En estas latitudes mediterráneas, es tiempo de disfrutar del frescor de la noche y de largas y entretenidas tertulias mientras se comparte la cena.
Comentaba en una de estas reuniones, un amigo de la casa: ” Me siento como el protagonista del día de la marmota ( Groundhog Day), tengo la impresión de que mis días son repetitivos y cansinos.”
La falta de motivación es una dificultad a la que muchos de nosotros, en un momento u otro, nos hemos visto lanzados.
Podríamos decir que la motivación es un conjunto de habilidades que nos permite enfocarnos correctamente y alcanzar el objetivo deseado, manteniendo el ánimo y la ilusión en nuestro camino.
Sabemos cuáles son las causas y efectos. Sabemos que prácticamente podemos aplicarlo con inmensa facilidad a todo aquello que deseemos y obtener así una excusa social bastante aceptable.
Aunque quizás lo más interesante sería enfocarnos en cómo recuperar la ilusión y la alegría por celebrar un nuevo día cuando suena nuestro despertador.
En el momento en el que despunta tu día, entretente unos segundos, en preguntarte, ¿ Qué razones tengo hoy para estar contento?, ¿Porqué debería estar agradecido?,¿Qué puedo aportar a mis días para que sean mejores?.
…. Un hombre se lamentaba día tras día, desde la que era la misma silla donde trabajaba desde hacía años, de su sandiwch: ” Oh… cielos… otra vez el mismo triste tomate, la misma hojita de lechuga, con el mismo pan gomoso… Qué desdicha la mía que aún antes de abrir mi almuerzo, ya sepa con lo que voy a encontrarme toda mi vida…”.
Desesperado, un compañero suyo le comentó: “Pero… ¿por que no lo hablas con tu mujer y le pides que te lo cambie?”. A lo que el hombre indignado se giró y le contestó: ” Perdona, pero ¿Quién te ha dicho que este sandiwch me lo prepara mi mujer?. Éste almuerzo me lo preparó yo todas las mañanas”.
Cada nuevo día, contiene en si una vida. Nuestro despertar se asemeja a la niñez, esos curiosos ojos que se entreabren a una luz diferente para festejar con asombro todo lo nuevo que el tiempo nos trae y acercarnos un poco en cada gesto a esa plácida hora en la que las sombras apagan nuestras más inquietas voluntades para dar paso a una íntima reconciliación antes de comprobar de nuevo el cálido abrazo del sol.
Reconoce, agradece, y decide que nuevos retos y caminos tomar, recuerda con que ilusionarte, deja entrar de nuevo todo aquello que te hace féliz. No conviertas tu vida en una inmensa losa con la que cargar, más bien recuerda que es una responsabilidad con la que amorosamente aprender y jugar.
Comments
Leave a Reply


