Vísteme despacio, que tengo prisa
Podría decirse que la paciencia es una herramienta imprescindible hacia el éxito. No nos referimos aquí a una actitud de delegar en forma pasiva todo lo que nos ocurre. Hablamos de la paciencia elegida consciente y libremente. De una actitud que refuerce la claridad emocional y el desapego al resultado.
¿Hacia donde corres?¿llegas o huyes? ¿porqué vas con prisas todo el día?. Lo cierto es que ahora mismo, podrías dedicar una hora a escuchar a ese ser amado, o leer la novela que tienes apartada, y el mundo no se hundiría. Aunque… si sigues pensando que sería una catástrofe, muy probablemente debas pensar en cambiar de estilo de vida.
Hay personas que esperan frutos instantáneos de sus acciones, resultados inmediatos en todas las áreas de sus vidas. Desgraciadamente, cuando la paciencia no se cultiva, la desazón y la frustración esperan a la vuelta de cualquier esquina. El correr sin rumbo o el intentar tomar atajos y querer hacer que las cosas sucedan más rápidamente tan solo conduce al extremo contrario de aquello que tan ansiadamente se persigue: La felicidad y la paz.
Desde luego el objetivo de la vida, no es hacer de ella una carrera por el carril más rápido. Quizás, durante un tiempo, hasta pueda parecer emocionante, pero si lo que quieres como objetivo final de tu vida es conseguir equilibrio, la prisa no es buena consejera.
Permíteme compartir una enseñanza china:
Un hombre caminaba lentamente bajo una intensa lluvia.
Un transeúnte apresurado, se detuvo ante él y le pregunto:
- ¿Por qué no caminas más aprisa?
- también llueve delante- contesto el hombre.
La paciencia es un punto de origen hacia la determinación y constancia, ella es quien nos da el aliento necesario cuando las cosas no ocurren en el momento deseado. Ella es esa madre amorosa que nos envuelve de ternura y compasión. Quién nos invita a mirar en nuestra alma para hallar la respuesta a lo que pudiera parecer una adversidad. Nos da sentido y optimismo, fe y conocimiento.
Practica una paciencia sabia, desde el amor más sincero con el que ahora puedas contar, contigo, con el resto, en todas tus relaciones, a cada instante. Verás transformarse el enfado, el estrés y el mal humor …


