¡Cambia!
” El Ser humano siembra un pensamiento y recoge una acción.
Siembra una acción y recoge un hábito.
Siembra un hábito y recoge un carácter.
Siembra un carácter y recoge un destino.”
Esta hermosa frase de Sivananda, resume de manera clara y firme como forjar nuestro presente y futuro.
¿Qué da control a nuestras vidas?.¿Realmente podemos cambiar nuestra realidad, a pesar de factores externos que no están bajo nuestro dominio?.
Si definimos “cambiar nuestra realidad”, como la manera de actuar sobre los hechos que nos acontecen, la respuesta definitiva y rotundamente es SI. Muy evidentemente nosotros no controlamos, tales hechos como el clima, pero lo que marcará nuestra diferencia ante un día de lluvia gris, oscuro y triste, será dejarlo de ver como tal. Dejar de imaginarlo y sentirlo como tal. En ese instante, habremos logrado romper el patrón que nos llevaba de manera inconsciente a identificar esos días como una carga melancólica, con la que nuestro corazón pueda seguir penando.
En ese caso, nuestro primer y más eficaz paso es cambiar nuestro modo de pensar, dejar de actuar de manera irreflexiva ante aquello que nos ocurre, observarnos y variar.
Nos debilitamos a cada momento, con hábitos proporcionados por cierto tipo de pensamientos de los que hasta ahora, ni siquiera hemos sido conscientes, por eso aunque pueda parecernos demasiado simple, la manera de empezar a crear nuestro nuevo destino en el que tomar el control y hallar un tipo de felicidad interna y estable es, indudablemente, dejar de sentirnos desdichados. Introducir nuevos patrones cargados de pensamientos motivadores, pensamientos que nos alienten y animen, nos eleven.
Conocernos y reconocer.
Conocernos a cada paso dado, adentrándonos siempre un poco más allá en busca de nuestro Yo más verdadero. Despojarnos de todo aquello que nos aleja de nuestra verdad más universal y profunda.
Reconocer nuestros hábitos inconscientes, mantenernos en alerta buscando esa palabra que aflora manteniéndonos anclados a una situación de dificil salida. Reconocer ese sentimiento en forma de desasosiego, nerviosismo, frustración o incluso rabia. ¿Qué lo ha provocado?. ¿Cual ha sido el instante?. Si la respuesta es algún factor externo a nosotros, muy evidentemente nosotros no tendremos la solución al conflicto. Pero aun cuando la vida nos trae situaciones de las que pareceriera no tenemos elección,siempre tendremos la posibilidad de decidir nuestra actitud ante cualquier hecho.
Elige cuidadosamente aquello que piensas o en segundo término aquello que hablas. La palabra pronunciada es en sí misma toda una lección que puede sanar nuestra vida. Tus palabras tienen el poder de transformar tu existencia y la de todos aquellos que la escuchan. En tus manos está el escoger palabras gratas, amables y bondadosas para tí y tu pequeño gran mundo.
Felices Obligaciones
Vivimos en un tiempo en el que las obligaciones y el trabajo muchas veces no nos dejan paso para hacer aquello que amamos… o eso nos han contado.
¿Realmente debemos elegir entre no disfrutar hoy de nuestras actividades para poder “divertirnos” mañana de seis a ocho?. Continuamente se nos hace llegar la idea de la importancia de destinar un tiempo para el placer propio. Indudablemente necesitamos de un espacio de ocio, en el que podamos relajarnos y disfrutar de una manera diferente, sin involucrar labores de finalidad práctica y útil en nuestra vida cotidiana. Es necesario para nuestro equilibrio hacer aquello que nos gusta, por el solo y mayúsculo placer de disfrutar.
Pero, es importante no confundir el ocio con el disfrute. Supeditar nuestro placer a un domingo, a un espacio en que poder ir al cine, o andar en la montaña, hará del resto de nuestros días una larga y pesada condena a la espera de una muy engañosa felicidad. Nuestra alegría , no debería estar estructurada, no debería ceñirse a un espacio concreto.
Buena parte de las tareas diarias de muchas personas, sólo tienen el valor de un beneficio futuro, la aprobación de terceros o la necesidad de control. En todos esos momentos nuestra vida es algo lejano a nosotros, un espacio creado en donde la incomodidad acaba por ser una eterna compañera. Y evitamos parar nuestra frenética marcha intentando hacer desaparecer por arte de magia a esa sensación que cada vez se acrecienta y aposenta más rotundamente. ¿hasta cuando?.
La vida es bellamente sabia y profunda. A cada momento se nos da la oportunidad de crecer y seguir, en cada segundo tenemos la opción idónea para nosotros. Verdades que nunca han dejado de asomarse, para todo aquel que está dispuesto, abierto.
El reto es intentar que aquello que tenemos que hacer de manera obligatoria, sea hecho de una manera positiva y alegre. Hacer de nuestras tareas una labor gratificante sólo está en nuestras manos.
”Me he dedicado toda la vida a mi familia, ahora me toca a mi”, “se me pasó el fin de semana sin darme cuenta y ahora otra vez a lo de siempre….”. Frases fabricadas, que se repiten y conforman nuestra vida, sin ni siquiera ser conscientes de ello.¿Es posible que el dedicar parte de nuestra vida a una familia que hemos escogido se convierta en una tarea poco gratificante o nos deje de envolver y acariciar haciendo nuestros días más y más plenos? ¿Porqué decidimos empezar nuestras tareas un lunes de forma sistemáticamente apesumbrada y agobiante?.
Recuerdo una conversación en la que se me explicaba como de lunes a viernes se transitaba por un trabajo poco estimulante, y la respuesta a mi comentario bromista sobre como al menos él contaba con dos días de cada siete para ser feliz fue : “Lo cierto es que el fin de semana estoy malhumorado pensando en el lunes y en el poco tiempo que me queda…”
Lo cierto es que la vida,no entiende de apartados. Nuestra alegría tampoco. La diferencia es que no podemos controlar absolutamente todo lo que entra en nuestra vida, pero muy afortunadamente si podemos decidir como vivir, experimentar y sentir aquello que la vida nos depara.
¡Mi cumpleaños!
Hoy es mi cumpleaños. Normalmente no suelo celebrarlo …
Pero este año decidí, hacer una larga lista de regalos y compartir con todos aquellos que están a mi alrededor.
Celebro cualquier día del año, agradezco en cualquier momento todo aquello que a cada paso descubro que soy, agradezco a cada instante toda la belleza que me rodea, todo el amor que ilumina mi camino. Aprecio y siento cada risa, cada abrazo, cada beso, cada frustración y cada equivocación como parte bella de mi andadura.
Hoy es mi cumpleaños, y a pesar de celebrar cada día de mi vida, me pareció que era un motivo extraordinario para seguir regalando.
Hoy mi felicidad se tintó de bellos regalos inesperados, cartas de mis seres queridos, sonrisas de los más cercanos, abrazos y juegos de cuanto ser amado me rodea. Hoy me pareció una excusa como otra cualquiera para seguir celebrando…
Y entre tanta celebración, vino a mi recuerdo aquellos que hoy estando a mi lado, no puedo abrazar. Y algo de pena vino a mi encuentro… Ahora escribo y celebro. Decido medir el amor con otras reglas que las establecidas. Decido seguir creciendo en cada respiración, para poder amar y ser, más libremente. Para poder comprender el amor y el espacio. Para poder incluir en mis brazos a todo aquel que hasta ahora no alcancé.
Hoy…. mi mejor regalo sigue siendo volver a respirar, para seguir creciendo…
Gracias por compartir tan bello día conmigo. Gracias por ser parte de mis días.
¡Besos de una cumpleañera felíz!


