Aprender a juzgarnos
Un buen amigo me dijo en una ocasión: “El que hagas una tontería, no te convierte en tonta”.
Aquello fue una gran lección para mi, y todavía hoy sigo aplicándome la fórmula en aquellas ocasiones en las que me evalúo demasiado duramente o escucho a alguien de mi entorno juzgarse injustamente.
En mi opinión, no sólo puedes juzgar tu mismo tus acciones, sino que es imprescindible que así lo hagas. No debes dejar esa tarea jamás en manos ajenas bajo ningún concepto. Tan solo tú puedes evaluar,corregir, y finalmente aprender de tus propios errores.
Pero veamos uno por uno estos tres puntos.
Para evaluar tus acciones, necesitarás en primer lugar juzgar los hechos, y no a tí.
Es decir, no te menosprecies indebidamente ni, en un extremo contrario, obvies las circunstancias. Intenta mantener una actitud sincera y compasiva, sin engaños ni reproches inútiles. No pierdas de vista que tú no eres lo que haces, y lo que haces puede ser mejorado, si aprendemos a juzgarnos de manera correcta.
¿Has sido juzgado alguna vez injustamente por los demás?, y tú, ¿Cómo has aprendido a valorarte?. Posiblemente tengas alguna experiencia que quieras compartir…
Comentarios
Deja un comentario


