Ajustando nuestra realidad
“Si te comportas como si fueras rico, te harás rico”.
Frases como ésta o de connotaciones muy similares han sido y son, sembradas entre todos aquellos que dan crédito indistintamente. Aunque también hay quien contesta a estas frases, como Zelinski : “Si te comportas como si fueras rico, cosa que de hecho aun no eres, lo único que conseguirás será ser un mal actor”
No debes permitir que lo que no puedes hacer desbanque a lo que sí puedes conseguir. El optimismo, es un ingrediente importante en nuestro plato, pero no el fundamental.
Recordemos que seguimos parados en nuestro camino, y tan sólo contamos con nuestro ánimo bien levantado, frases de refuerzo con las que nutrirnos, montañas de fe, vitalidad y esperanza.
¿Cual es nuestro primer paso si queremos empezar a avanzar antes de que nos visite el desánimo?
Todo pensamiento positivo ha de tener una finalidad. Pero no se nos será permitido ser ilusorios. Nuestros sueños y metas han de estar anclados a una firme realidad. Es decir, saber en que punto nos encontramos y con que herramientas contamos. ¿Qué queremos?, ¿De que disponemos?.
Está claro que no debemos renunciar a nuestros sueños. Estás en tu derecho de querer más y mejor, de triunfar donde otros han fracasado, sin dejarte contagiar por limitaciones autoimpuestas que coarten tu camino. Confiar plena y exageradamente en conseguir nuestras metas por el simple hecho de repetirlas es tan frustrante cómo el extremo opuesto de la negación absoluta cegados por un miedo paralizante.
El equilibrio es una vez más, la honestidad para con nosotros. Solo nosotros podemos decidir cuales de nuestros objetivos son alcanzables, aunque dificultosos y cuales son mera fantasía que más temprano que tarde nos hará desfallecer y desanimar.
Pero aun deberemos buscar otros grandes aliados para nuestros mejores pensamientos positivos…
Comentarios
Deja un comentario


