Pasión
“La vida merece ser vivida con todo entusiasmo y alegría. Es el don más precioso que poseemos”. El poeta Rabindranath Tagore hacía así una de las mas bellas definiciones sobre el término pasión.
Vivir la vida con entusiasmo y alegría conlleva, añadir cariño y sentido a todo nuestros actos. Permite que la curiosidad nos impulse cada día, hacia saber y ser algo más. Nuestro entorno se vuelve amable y generoso, las miradas cambian tan sólo con poderse reflejar en una sonrisa.
La pasión no añade a nuestros días un motivo. Ella es el motivo en sí que nos impulsa y compromete a una vida mejor.
Ver el contenido completo …
Haz lo que amas

Quizás puedas estar pensando que estos temas son muy interesantes, pero que lo que realmente necesitarías tú es la fórmula mágica que en este instante te hiciera brotar todo aquello que necesitas para tener cubiertas tus necesidades básicas y materiales… si eso pasara tú podrías entonces empezar a ser feliz.
¡Nada más lejos de la verdad!
Todos conocemos a personas económicamente holgadas y muy alejadas de lo que podríamos tildar como felices. Muchos de ellos, están en el punto más alejado a tener una vida satisfecha y alegre.
Si tus éxitos en cualquier área de tu vida, no van acompañados de una sólida estructura formada por los principios adecuados, tu vida, irremediablemente, perderá sentido. Serás una de esas tantas personas que se encuentran moviéndose de manera frenética sin rumbo preciso, pensando que el siguiente puerto tendrá la clave.
Sin duda, necesitamos orden en nuestra vida, necesitamos priorizar y armonizar todas nuestra áreas. De nada nos sirve ser exitosos en los negocios si estamos solos u obtenemos él éxito en una de nuestras facetas pagando precios demasiado altos en otras.
La mayor felicidad para nosotros y nuestro entorno es dar a toda nuestra vida, un significado lo más amplio y profundo posible en cada momento.
Imagina una vida, en la que prestes un servicio con todos aquellos principios fundamentales para ti.
Imagina un trabajo que te permita desarrollarte como individuo y que integre todo lo que para ti es vital.
La buena noticia es que existe algo que tú puedes hacer y que encaje a la perfección con tus más altos valores.
La otra noticia buena, pero que quizás no te apetezca tanto, es que lo que puedes hacer para acercarte a tu trabajo perfecto, debe empezarse ahora. Desde donde estás y con lo que tienes actualmente. Si quieres un futuro más abundante, empieza por construir un presente mejor.
Piensa que puedes hacer en el lugar y trabajo en el que actualmente estás para mejorarlo. ¿cómo podrías mejorar tu servicio, atención y calidad? ¿Cómo podrías beneficiar más y mejor a aquellos con los que intercambias?
Observa si puedes hacerlo y si no es posible, recuerda que el primer paso para obtener todas las riquezas de tu trabajo, no es dejando de hacer lo que puede ser hecho por ti, sino manteniendo en mente hoy, cual es la dirección futura que quieres conseguir.
Si uno de tus primeros pasos es amar profunda y sinceramente aquello que ahora haces, conseguirás sin duda hacer lo que amas.
¿Qué es lo que deseas?
Piensa…
¿Tienes la vida que quieres?, ¿Cómo te la habías imaginado?, ¿Qué te separa de tus sueños?, ¿Cuáles son tus deseos?
Si perteneces a ese inmenso grupo de personas que ignora lo que desea en esta vida, ¡Enhorabuena!. Acabas de
dar tu primer paso.
Ahora sólo tienes que seguir avanzando conmigo.
El siguiente paso es hacernos las preguntas adecuadas:
• ¿Qué áreas de mi vida no son satisfactorias?
• ¿En qué deseo cambiar o mejorarlas?
• ¿Porqué lo deseo? ¿Qué será lo que estos cambios aporten a mi vida? ¿Son realmente beneficiosos para mí y para el resto de personas que me rodean?
Adelantemos con una poderosa y útil herramienta. Mi Lista de Deseos
Para cuando la hayas finalizado tendrás entre tus manos el primer paso para controlar tu vida, sabrás hacia donde dirigirte.
Estarás alegre y motivado, esta herramienta no dejará que te desvíes del rumbo elegido.
Veamos cuál es el proceso:
• Escoge un lugar adecuado en el que sentirte cómodo y tranquilo.
• Confecciona una lista en la que aparezcan treinta de tus deseos. No te preocupes si todos ellos no vienen a ti de manera tan fluida como pensabas. Puedo asegurarte que este
pequeño esfuerzo se verá muy gratamente recompensado.
•Divídelos en grupos de diez y disponlos en tres categorías:
~A corto plazo o inmediatas;
es decir aquellos deseos que consideres prioritarios en tu vida, y que puedas ver materializados en un plazo de uno a tres años.
~A medio plazo;
aquí situarás aquellos que desees priorizar en un tiempo estimado entre tres a seis años.
~A largo plazo;
y por último en esta categoría situarás los diez deseos que serán posibles en un plazo de mas de seis años.
• Cuando hayas realizado tu lista, escoge tus diez primeros deseos y ordénalos por la importancia que tengan para ti, siendo uno el deseo inmediato más importante.
¿Acabaste? ¿Tienes tu lista preparada? ¡Fabuloso! ¡Magnífico! Deja que te felicite y agradezca por haberme permitido caminar a tu lado. Deberías saber que el siguiente paso es más
emocionante y sigue acercándonos hacia el éxito sin posibilidad de equívocos…
Caminar para no convertirse en sal
Alejarnos emotivamente de todo aquello que un día nos dio todos sus frutos en el pasado, es permitirnos crecer y dejar de sufrir.
La manera en la que nos hemos venido relacionando hasta el momento con todas nuestras situaciones, configura nuestra identidad, nuestros hábitos, nuestras pautas, emociones y por supuesto, dirige nuestras acciones.
Pero para seguir siendo como creemos, necesitamos aferrarnos a todo aquello que nos refuerce en esa creencia. A veces necesitamos asirnos a la sensación de poder controlar, otras buscamos aprobación o seguridad. Lo cierto es que todo aquello que nos vincula con esas búsquedas es causa de sufrimiento.
Nos aferramos a nuestro ya clásico y aplastante “mas vale malo conocido que bueno por conocer”. Nos asusta perder el trabajo, cambiar nuestro lugar de residencia, ver crecer a nuestros hijos, o renunciar a una relación que ya nada nos puede ofrecer, aun cuando eso derive en infelicidad para todos los implicados.
Al fin y al cabo es un “descontento conocido”, frente a una nueva posibilidad en la que el temor nos nubla y ofrece visiones distorsionadas.
Nos identificamos con aquello que hacemos y tememos que si dejamos de hacerlo, dejaremos de ser.
Pero para avanzar en el camino, debemos soltar aquellas relaciones, sentimientos, hechos, situaciones o cosas que han dejado de nutrirnos. Dejar partir.
En ocasiones esa despedida es la de un ser querido para permitirle completar su propio círculo, un trabajo o un lugar, a veces un sentimiento persistente o una inquietud incómoda. En cualquier caso, si no dejamos ir esa infelicidad que nos provoca, reforzaremos ese sentimiento y seguiremos encerrados en la misma espiral.
Aceptar la muerte inevitable del lastre del pasado, es sellar un círculo en el que sólo nosotros podremos escoger la despedida adecuada.
Y es, ese gesto de aceptación cuando empezamos a cerrar el capítulo.
Aceptar no significa resignarse. No significa que debamos dar por buena cualquiera de esas inquietudes y aprender a vivir cohabitando con ella. Al menos ,no, cohabitando en una oposición constante.
Aceptar significa dejar de oponerse, como paso previo a la disolución.
El rio nada puede hacer para no perder su identidad en el abrazo del mar. De la misma manera nuestras más profundas inquietudes pierden toda su fuerza cuando dejamos de oponernos a ellas y optamos por dejar que se fundan a través de nosotros y se transformen.
Y en ese simple y gran gesto de rendición, empieza una esperada tranquilidad, una nueva mirada hacía delante, más ligeros, livianos y alegres.
Con esa fuerza que nos da el saber que día a día seguimos escogiendo los gestos apropiados para nosotros y los de nuestro entorno.


